ENRIQUE JARDIEL PONCELA

Escritor en todos los géneros literarios existentes y guionista de cine, en las “8.986 palabras a
manera de prólogo” de Amor se escribe sin hache, dijo Jardiel de sí mismo:
“Con respecto al carácter, soy un sentimental y un romántico incorregible. Pertenezco, aun
cuando tal declaración produzca cierta extrañeza, al grupo de los de

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romantique…

Naturalmente que, en el fondo, como todos los románticos y los sentimentales, soy un
sensual, pues el romanticismo no es sino la aleación de la sensualidad con la idea de la muerte.
Pero eso no quita para que adore las puestas de sol y las noches estrelladas; para que,
instintivamente, busque la dulzura en la mujer; para que me guste besarle las manos y los
hombros; para que al final de una sesión de amor le haya propuesto el suicidio a más de una;
par que ciertas melodías me dejen triste; para que haya hecho —y esté dispuesto a hacer
todavía—, muchas de las simplezas inherentes a los románticos y sentimentales”.

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